A CONTRACORRIENTE

A contracorriente muestra el quehacer de una generación de jóvenes que concibe, diseña, ges­tiona, capta financiamiento y construye peque­ñas obras de arquitectura para obtener su título profesional de arquitecto. Ellos tienen en común la pertenencia al territorio rural del Valle Central de Chile. Al terminar su formación académica regresan a sus lugares de origen para aportar a la comunidad y erigir arquitecturas que en su con­junto dibujan una filigrana de lugares que acogen la vida y labor de campesinos y sus familias.

Esas arquitecturas han sido levantadas con lo mínimo, con restos de procesos agrícolas y con los materiales que se encuentran a mano, lo que aporta valor y coloca a ese territorio en la globa­lidad, por medio de un relato regional, aunque no costumbrista.

En ese entorno rural y en un paisaje en cambio continuo producto de la explo­tación agrícola y el desarrollo urbano, emergen pabellones, paradores, miradores, comedores y plazas, o simplemente, lugares de sombra y encuentro, efímeros o permanentes, explícitos o abstractos.

A contracorriente habla del sentido contrario hacia donde van las cosas. Esta muestra va en el sentido opuesto al de aquellas batallas urbanas, quizá más globales, que se libran para mejorar la calidad del entorno construido. A contraco­rriente pone en valor las costumbres y el paisaje del mundo rural, forestal y agrícola, y contribuye con la arquitectura a mejorar la calidad de la vida cotidiana de las personas.